Dicen que son tiempos de crisis estos, que en la actualidad – 2012 – vivimos; crisis económica, crisis de valores, crisis ecológica ... pero en mi ya larga existencia en este mundo tengo la extraña sensación de que casi siempre, salvaguardando las crisis personales, hemos vivido en estado de crisis, más o menos aguda, pero a lo sumo crisis permanente.

Y si a las crisis globales añadimos las crisis personales entonces indudablemente hemos vivido en estado de crisis permanente, con breves episodios de alegría, desbordante si queremos, pero en el cómputo general de la vida el saldo final ha sido de crisis permanente.

Personalmente no he tenido una mala vida; en mis mejores recuerdos están el hijo, los post divorcios, las pocas victorias sobre los quehaceres de la vida, pero, indudablemente,  en el cómputo general de mi vida el balance pende hacia la crisis.

No obstante, este estado permanente de crisis en ningún momento ha menguado mi ánimo por tratar de cambiar las realidades, la mía y la de los demás, hacia un mundo mejor, más justo, más feliz, pacifico y seguro para todos. No se me ha agotado lel optimismo y la alegría y en ningún momento ha asomado la voluntad de largarme de este maravilloso infierno que es la Tierra, el mundo y la vida.

Creo que he superado, favorablemente, el  estado permanente de crisis, quizás ayudado por mi genética tendiente hacia el optimismo o quizás porque siempre he tratado de buscar las causas y por ello he llegado a la convicción de que estas son superables, pero no estoy muy seguro de todo ello y no descarto tampoco que esta reflexión sea fruto de cierta frivolidad en mi pensamiento.

Y hurgando en la realidad personal y colectiva en búsqueda de las causas, no tan solo de las crisis generales mas también las personales – privadas  -  al final uno acaba por no saber si su crisis está relacionada con las demás crisis, o si se es víctima de una depresión permanente, o si  se  está enfermo de crisis y esta sea algún tipo de enfermedad a modo de gripe. Quizás mi crisis sea consecuencia de la crisis global o viceversa y en tales casos, quizás, la solución de una dependa el estado de felicidad de la otra.

A pesar del optimismo, de la voluntad de cambios y del empeño puesto en ello la realidad es que poco, muy poco se ha logrado. Pasan los años y se me antoja que la realidad más bien se me antoja una rueda con los mismos problemas las mismas ecuaciones las mismas crisis...

Quisiera creer que algo hemos avanzado en los derechos individuales, quisiera incluso creer que hemos avanzado en la lucha contra la enfermedad, la pobreza y otras calamidades pero cuando pienso en ello me asaltan las informaciones sobre nuevas enfermedades típicas de esta época, la pobreza persiste, los derechos civiles mermados y no hablemos de la corrupción, el crimen, el engaño... y se me antoja que avanzamos dos pasos pero retrocedemos uno cuando no tres o cuatro...

Quizás, solo quizás, la vida sea un estado de crisis permanente o quizás  hurgando en las causas se hayan obviado caminos diversos y todavía no explorados y que a través de los mismos logremos, finalmente, un centro de gravedad permanente, un centro que nos permita afrontar la realidad cotidiana con menos angustia, un centro como el de la vieja canción de FRANCO BATTIATO:

(CENTRO DI GRAVITÀ PERMANENTE)

Una vieja de Madrid
con un sombrero,
un paraguas de papel de arroz
y caña de bambú.

Capitanes valerosos,
listos contrabandistas noctámbulos,
Jesuitas en acción,
vestidos como unos bonzos
en antiguas cortes con emperadores
de la dinastía Ming.

Busco un centro
de gravedad permanente
que no varíe lo que ahora
pienso de las cosas, de la gente.

Yo necesito...

Busco un centro
de gravedad permanente
que no varíe lo que ahora
pienso de las cosas, de la gente.

Over and over again.

No soporto ciertas modas:
la falsa música rock,
la new wave española,
el free jazz, punk inglés
y la monserga africana.

Busco un centro
de gravedad permanente
que no varíe lo que ahora
pienso de las cosas, de la gente.

Yo necesito...

Busco un centro
de gravedad permanente
que no varíe lo que ahora
pienso de las cosas, de la gente.

Over and over again.
 
Iniciamos pues esta sección con el ánimo de trillar nuevos caminos, nuevos senderos que nos permitan, sino hallar ese centro de gravedad permanente, al menos  que nos haga mas placentero este viaje interminable que es la vida.
 
A.Dias
Centro de Gravedad
01/01/2013