Dossier: La sanidad en Venezuela
 
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06/08/2010 • 

La red pública tradicional de salud apenas cuenta con recursos económicos para funcionar, mientras crece la Misión Barrío Adentro, programa de sanidad creado por el actual gobierno. Se incrementa el número de clínicas privadas y ofrecen servicios de calidad pero la población sin póliza de seguro no puede pagarlos. La medicina prepagada es la opción que gana terreno ya que a través de una afiliación brinda atención médica a más bajo costo.


El tratamiento que aplica el gobierno al sistema de salud venezolano parece no surtir efecto. Entre enero y mayo de este año (2010) han autorizado más de 1.416 millones de dólares al sector salud, lo que representa un incremento de 59,2% en comparación con el mismo período de 2009, pero en los hospitales y centros asistenciales sigue la escasez de materiales para atender a los pacientes, aseguró Aníbal Sánchez, secretario nacional de operaciones de Copei Partido Popular (opositor).
 
En este sentido, salta a la vista el pésimo estado de la red primaria de ambulatorios, los cuales, a juicio de Sánchez, están siendo abandonados por el gobierno nacional, para implementar una red paralela de salud, como lo es la Misión Barrio Adentro, que no soluciona el problema y comienza a mostrar síntomas de deterioro.
La Misión Barrio Adentro es la iniciativa bandera del actual gobierno en materia de salud. Se trata de un programa social promovido por el presidente Hugo Chávez con ayuda del gobierno de Cuba, que se caracteriza por la utilización de profesionales cubanos y venezolanos, para ofrecer servicios de salud a la población venezolana en las zonas pobres del país (llamadas barrios), zonas inaccesibles y que generalmente quedan lejos de los hospitales. Según el presidente, Barrio Adentro garantiza el acceso universal y gratuito a la atención integral de salud a toda la población y se asegura el suministro de medicamentos sin costo alguno.
 
Al respecto, Elías Eljuri, presidente del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) dijo que el sistema público de salud atiende a 22 millones de venezolanos, (Población total casi 29 millones de habitantes) de los cuales 7 millones son usuarios de Barrio Adentro y que el presupuesto que se asigna a sus ambulatorios de 16 euros por usuario, es casi 8 veces mayor que el de los ambulatorios tradicionales y más de 17 veces el de los hospitales públicos. Ésta aseveración confirma lo que asegura el dirigente político opositor respecto al desvío de los recursos económicos hacia la red paralela de salud creada por el actual gobierno, en detrimento de los hospitales y ambulatorios tradicionales.
 
De acuerdo con cifras del gobierno, durante los últimos siete años, el número de módulos de salud de primer y segundo nivel Misión Barrio Adentro se ha incrementado de 4.804 a 11.915 recintos, lo cual representa un aumento por el orden de 248%. Asimismo el Índice de Prevalencia de Subnutrición se redujo de 11 a 6 puntos, lo que se traduce en una disminución cercana al 50%.
 
Sin embargo, en septiembre de 2009 el presidente Hugo Chávez decretó la emergencia del programa Barrio Adentro, creado en 2003, a partir de reportes de asistencia técnica cubana, pues los mecanismos de regulación técnica y seguimiento no están en manos venezolanas. "En lo social tenemos una emergencia: la salud. Declarémonos en emergencia todos", dijo el presidente Chávez. Indicó que contabilizaron "dos mil módulos de Barrio Adentro abandonados". Señaló que eso fue "un descuido de todos".
 
En este sentido, Aníbal Sánchez, dirigente de Copei Partido Popular (opositor) señaló que "en virtud de que el sistema de salud nacional está en coma, con diagnóstico reservado" el gobierno se ha visto obligado a utilizar los servicios médicos privados mediante convenios y pólizas de baja cobertura, "mientras al mismo tiempo ataca al sector privado de la salud y los amenaza con expropiarlos".
 
Cabe destacar que el deficiente desempeño del sistema de salud venezolano no es nuevo, ni atribuible en exclusiva a once años de gobierno del presidente Chávez, se corresponde con las intenciones democráticas e inclusivas que acompañaron su concepción e institución en 1936. Seis décadas después, el traspaso a gobernaciones y alcaldías regionales de la sanidad (hospitales y ambulatorios) hasta ese momentos adscritos al entonces Ministerio de Sanidad y Asistencia Social, pretendió resolver sin éxito el problema gestado en años precedentes, e incluso lo agravó, como lo aseguran los analistas del sector.
 
 
Algo de historia


Es durante el siglo XX, cuando el gobierno venezolano asume su responsabilidad con la salud de sus ciudadanos. En 1911 crean la Oficina de Sanidad y en pleno inicio de la actividad petrolera, en 1936, el Ministerio correspondiente. Ocho años más tarde nace el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales.
 
El advenimiento de la democracia a comienzos de los años 60 genera una ampliación de los servicios. En el sector salud se desarrollan progresivamente cuatro modelos de atención:  Modelo de atención amplia y libre acceso, que incluye los servicios de malariología y saneamiento ambiental financiado básicamente con recursos fiscales, la infraestructura de atención constituía en la década de los ochenta una de las mayores de América Latina, con una capacidad de 2,7 camas por cada mil habitantes. Los hospitales y ambulatorios públicos funcionaron gratuitamente durante la primera época democrática, pero a comienzos de 1980 fueron estableciendo modalidades de recuperación de costos por servicios prestados, así como fundaciones por especialidades que actúan como clínicas privadas dentro de la infraestructura pública.
 
Igualmente se desarrolla el Modelo de atención de acceso restringido, correspondiente al Seguro Social y diversas instituciones similares de previsión social para grupos específicos de trabajadores, logrados en los convenios laborales. El Seguro Social ha sufrido diversas crisis, producto tanto de la corrupción como de la evasión del pago por parte de los empresarios.
 
También el Modelo de atención privada, de carácter empresarial, según demanda y pago por servicios prestados, correspondiente a las clínicas y el  Modelo de medicina prepagada y seguros de hospitalización, que prestan servicios directos a los afiliados o bajo contratos con clínicas privadas, los cuales han crecido a medida que se deterioran los servicios públicos y se encarecen los servicios de las clínicas.
 
Entre 1987 y 1999 se han ensayado en Venezuela  diferentes tipos de reformas en el sistema de salud, entre ellas la Ley del Sistema Nacional de Salud de 1987,  descentralización de servicios de salud (a partir de 1990), la reestructuración del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS) en 1992 y la aprobación de la propuesta de reforma del Subsistema de Salud de la Seguridad Social en 1998.
 
A pesar de que todas estas reformas se han concretado en instrumentos legislativos o reglamentarios, el proceso de implementación ha sido difícil e infructuoso en todos los casos.
 
 
Descentralización


De acuerdo con Mariano González, profesor e investigador del Centro de Políticas Públicas de la Universidad Simón Bolívar, la reforma del sistema venezolano de salud se inicia con la descentralización a mediados de los años noventa. El proceso consistió en el traspaso de los servicios de salud (hospitales y ambulatorios) del entonces Ministerio de Sanidad y Asistencia Social a los estados (gobernaciones y alcaldías - Venezuela ésta dividida en 23 estados y la Gobernación es la entidad encargada de administrar y dirigir el estado, es decir es el gobierno de la región. Las Alcaldías son las localidades que conforman un municipio, sub gobiernos de la gobernación que administran recursos propios).
 
La  iniciativa incluía cambio del nombre de Ministerio de Sanidad y Asistencia Social por el de Ministerio de salud, para eliminar el carácter formal asistencialista. La creación de un Consejo Nacional de Seguridad Social y Salud. Reducir la intervención del Estado en la prestación de los servicios. Establecer tres modelos de gestión: el público, abierto para todos los ciudadanos, el de seguridad social de acceso restringido y el modelo privado.
 
Del mismo modo, la reforma establecía convertir los hospitales y otros establecimientos públicos en empresas sociales del Estado, condición para la autonomía institucional, desarrollar un sistema escalonado de tarifas y un mecanismo estratificado de costos a subsidiar y reducir el 75% del personal obrero y administrativo no productor de servicios de salud.
 
El avance de la descentralización fue promovido por los organismos multilaterales, con la ejecución de préstamos. Los otorgados por el Banco Mundial (a partir del ano 1995, durante el segundo gobierno del presidente Rafael Caldera )  estaban condicionados a priorizar los servicios de salud que serían financiados por el Estado, a mejorar la cultura en salud de los ciudadanos y aumentar la productividad de los recursos humanos, valiéndose de la capacitación, así como de sistemas de contratación y remuneración de personal vinculados al rendimiento.
 
Por otro lado, en 1999 inicia su gestión el presidente Hugo Chávez y convoca a la elección de una Asamblea Nacional Constituyente con el propósito de transformar el Estado y crear una nueva Constitución. Se promulga una nueva Carta Magna en 2000 y ésta instaura las bases para desarrollar la nueva naturaleza jurídica y el modelo organizativo del sector salud venezolano. El Artículo 83 establece que la salud es un derecho social fundamental, obligación del Estado, que lo garantizará. Con este propósito, en el Artículo 84 se ordena la creación de un sistema público nacional de salud, bajo la rectoría del Ministerio de Salud y Desarrollo Social, el cual será de carácter intersectorial, descentralizado y participativo, integrado al sistema de seguridad social, regido por los principios de gratuidad, universalidad, integralidad, equidad, integración social y solidaridad.
 
Asimismo en el Artículo 85 se dice que el financiamiento del sistema público nacional de salud es obligación del Estado. Finalmente el Artículo 86 establece que toda persona tiene derecho a la seguridad social como servicio público de carácter no lucrativo, que garantice la salud y asegure protección en diferentes contingencias.
 
 
Lo que dice el gobierno
 
 
Según cifras del gobierno en la década de los años noventa el 80% de la población era pobre y en Venezuela la red hospitalaria era muy deficiente, sin un mínimo de personal y sin medios para tratar la mayoría de los males. Ése 80% de la población pobre, no encontraba en sus barrios ningún tipo de ambulatorio o asistencia sanitaria, teniendo que desplazarse a las grandes ciudades para buscar una posibilidad de ser atendido con un mínimo de dignidad, siempre que tuviera la suerte de llegar cuando aún quedaban recursos medicinales.
 
Hoy en día, el país cuenta con una serie de medidas que se están haciendo efectivas pero que no llegan aún a alcanzar el nivel deseado en materias de sanidad” dijo Isabel Iturria, viceministra del Ministerio del Poder Popular para la Salud, durante la celebración de la 63º Asamblea Mundial de la Salud que se realizó en mayo de este año en la sede de la ONU (Ginebra, Suiza). Señaló además que con el proceso de cambios que se vive en Venezuela se ha logrado la reducción de las brechas e iniquidades sociales. “Entre los años 1990 y 2009 en la República Bolivariana se logró aplicar un modelo de salud incluyente que entiende este factor como un derecho constitucional y no como una mercancía” afirmó.
 
La viceministra indicó además que desde 1998, el Estado venezolano brinda atención integral gratuita a 100% de las personas afectadas por el VIH/SIDA, incluyendo la distribución de los medicamentos antirretrovirales. Igualmente, aseguró que se redujo la tasa de mortalidad por tuberculosis a 2,15 por cada 100 mil habitantes, lo que representa una disminución de 39%.
 
Con la construcción del Hospital Cardiológico Infantil Latinoamericano, desde el año 2006 se ha brindado atención gratuita en cirugía cardiovascular, hemodinamia y electrofisiología a más de 4 mil niñas, niños y adolescentes” aseguró Iturria.
 
 
ASISTENCIA PRIVADA


El Plan Estratégico de Salud y Desarrollo Social (2000-2006) pretendía garantizar la atención integral a la población, en particular a los grupos vulnerables en situación de riesgo, prevenir y controlar la morbilidad y mortalidad prevalente, y garantizar el funcionamiento eficiente, efectivo, eficaz, equitativo y solidario del sistema de servicios de salud y desarrollo social.

S
in embargo, la ejecución de este plan de políticas públicas no ha sido exitosa. Existen notorias insuficiencias en la cobertura de los servicios de salud, la población de escasos recursos carecen de acceso a la asistencia médica y el que puede acude a clínicas privadas amparados con pólizas de seguro o solventa el inconveniente con la medicina prepagada, en el mejor de los casos. Ésta situación  ha impulsado el crecimiento del número de clínicas e instituciones de salud privadas.
Hipólito García, médico y presidente de la Asociación Venezolana de Clínicas y Hospitales (AVCH) señala  que la salud no se ha privatizado, su cobertura no llega al 27% de la población. “El sector público fue descuidando la gerencia y la gestión en salud, lo que implico que los trabajadores y empleados del sector formal de la economía y sus familiares, en general, beneficiarios de pólizas de seguros empezaron a preferir la atención de las instituciones privadas”, explicó.
 
Con todo y las grandes ineficiencias que también caracterizan al sector privado (fragmentación, ausencia de data y saturación de los servicios) la gran ventaja de su modelo de gestión es que los recursos que generan las clínicas muy eficientes no pasan del 12% de utilidad – recuerda el presidente de AVCH - se reinvierte en el mantenimiento y modernización.

Según una encuesta 2005, contratada por el Gobierno para evaluar el tema de las drogas y realizada por un grupo europeo - El presidente de la Asociación Venezolana de Clínicas y Hospitales prefirió no dar el nombre del grupo encuestador, alega confidencialidad de la data por ser un estudio del gobierno -  70% de la población venezolana no tiene seguro, ni público ni privado, lo que implica que costean su atención con recursos propios. La Organización Mundial de la Salud, estima, porque no lo sabe –porque la información generada por el sector público y el privado es muy deficiente- que 45% del gasto es público y el resto es privado, cuando debería ser el 80% público.

De acuerdo con los hallazgos obtenidos en la misma encuesta realizada en 2005, 24,9% de los consultados respondió que prefería las instituciones públicas y sólo 12,5% mostraba predilección por – o capacidad para costear-, la atención privada.
 
 
Prepagada

La medicina prepagada es un servicio de asistencia médica preventiva y hospitalaria, con el cual el contratante, previo pago de una cantidad fija de dinero por cuotas y frecuencia estipuladas, recibe el servicio. El término “prepagada” alude a un convenimiento o pago previo que hace la empresa a un grupo de profesionales de la salud, así como a un conjunto de instituciones asistenciales aliados, que cuentan con los recursos médicos y tecnológicos para prestar el cuidado de salud a las personas que previamente se han afiliado.

Los afiliados, según el plan adquirido, tendrán derecho a asistencia médica primaria, quirúrgica y hospitalaria, servicios prestados directamente por profesionales de la propia empresa o, que han sido contratadas por ésta previamente. Los planes de salud prepagada están por debajo de las pólizas de las aseguradoras dado que cuentan con infraestructura y equipos propios y tienen el control completo de toda la cadena de servicios. 

En la medicina prepagada los afiliados tienen acceso a consultas, exámenes de laboratorio o radiología, cirugía ambulatoria u hospitalización y descuentos en medicamentos. En Venezuela tres organizaciones dominan el sector

Dulce María Rodríguez
 
 



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